Los productos domésticos más comunes para cuya fabricación se utiliza hidróxido sódico son los jabones y detergentes, como el jabón de baño, el lavavajillas o el detergente para la lavadora.
Muchos otros productos de limpieza también contienen hidróxido sódico, aunque en pequeñas cantidades.
En su forma pura o en disoluciones de alta concentración se utiliza para desatacar tuberías.
Algunos productos domésticos contienen altas cantidades de hidróxido de sodio, por ejemplo, los decapantes de pintura.
También se puede encontrar hidróxido de sodio en muchos productos de belleza.
densidad: 2,130
formato: 1×1 kg